Antonio Arzuza Yucuna fue admitido al programa de Medicina de Unimagdalena y busca formarse como médico para llevar atención en salud a comunidades indígenas del Amazonas.
La Universidad del Magdalena continúa consolidándose como una institución de impacto nacional al abrir sus puertas a jóvenes provenientes de regiones históricamente apartadas del país. Ese es el caso de Antonio Arzuza Yucuna, un joven del departamento del Amazonas que fue admitido al Programa de Medicina de Unimagdalena, con el propósito de formarse profesionalmente y regresar a su territorio para fortalecer la atención en salud de las comunidades indígenas.
Nacido en el corregimiento de La Pedrera, a orillas del río Caquetá, Antonio creció en un entorno donde el acceso a servicios médicos especializados es limitado. Desde temprana edad comprendió que la educación superior podía convertirse en una herramienta de transformación social. Su interés por la medicina se consolidó tras presenciar la graduación de un familiar en esta misma institución, experiencia que despertó en él la vocación de servir desde el conocimiento científico y el pensamiento crítico.
Formación para servir a los territorios
Con apenas 20 años, el joven amazónico llega a Santa Marta con un proyecto de vida enfocado en el bienestar colectivo. Su objetivo es realizar el año rural en su lugar de origen y, posteriormente, especializarse en áreas como traumatología, ortopedia u oncología, disciplinas con alta demanda en zonas de difícil acceso.
El proceso de admisión representó un reto personal y emocional, que incluyó un largo desplazamiento desde Leticia hasta la capital del Magdalena. Sin embargo, Antonio asumió el desafío con determinación, convencido de que su paso por Unimagdalena marcará un antes y un después tanto en su vida como en la de su comunidad.
Su historia refleja el compromiso de la Universidad del Magdalena con la inclusión, la excelencia académica y la formación de profesionales capaces de transformar realidades sociales desde los territorios.


