La participación de un investigador de Unimagdalena en un congreso internacional en España fortalece la cooperación científica para enfrentar el impacto de especies invasoras en ecosistemas marinos del Caribe colombiano.
La Universidad del Magdalena continúa fortaleciendo su presencia en escenarios científicos internacionales gracias al trabajo de sus investigadores en temas estratégicos para la conservación ambiental. En esta ocasión, el director del Programa de Biología de la institución, Borish Cuadrado Peña, representó a la Alma Mater en el II Congreso Internacional del Alga Marina Invasora Rugulopteryx okamurae: gestión de la biomasa, realizado en Ceuta, España.
El encuentro reunió a especialistas de diversas universidades y centros de investigación de Europa y el norte de África para analizar los desafíos que representa la expansión de esta especie invasora, considerada una de las mayores amenazas para varios ecosistemas marinos y costeros. La participación de Unimagdalena se dio en el marco de su vinculación al Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEIMAR), donde la institución es el único miembro patrono de América.
Durante el evento, Cuadrado Peña presentó la ponencia titulada “Desafíos de conservación en áreas marinas y costeras para la gestión de especies invasoras con afloramientos masivos en el Caribe colombiano: casos de estudio con Sargassum spp e Hydrilla verticillata”. La exposición permitió visibilizar ante la comunidad científica internacional las particularidades ambientales del Caribe y el Pacífico colombiano, así como los riesgos que enfrentan estos territorios por la proliferación de especies invasoras.
Alerta para los ecosistemas marinos
Uno de los principales temas abordados fue el avance de Rugulopteryx okamurae, un alga de origen asiático que ha generado importantes afectaciones ecológicas y económicas en varias regiones de Europa y África. Su rápida expansión provoca el desplazamiento de especies nativas, altera hábitats costeros y afecta sectores productivos como la pesca y el turismo debido a la acumulación masiva de biomasa en las playas.
Según explicó el investigador, aunque Colombia aún no registra la presencia de esta especie, existe la posibilidad de que llegue a las costas nacionales por fenómenos naturales o actividades asociadas al transporte marítimo. Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer las acciones de prevención, monitoreo y gestión ambiental para reducir el riesgo de una eventual invasión biológica.
Cooperación científica internacional
Además de compartir experiencias y resultados de investigación, la participación de Unimagdalena abrió nuevas oportunidades de cooperación académica con universidades y centros científicos de distintos países. Estos acercamientos podrían traducirse en proyectos conjuntos, movilidad de investigadores y estrategias colaborativas para el estudio de especies invasoras en ecosistemas marinos.
El docente destacó que la Universidad del Magdalena cuenta con un laboratorio natural privilegiado en el mar Caribe, lo que le permite aportar conocimiento relevante para la conservación de la biodiversidad marina. Asimismo, señaló que este tipo de espacios fortalecen la proyección internacional de la institución y posicionan a la región Caribe como un referente en investigación ambiental.
Como resultado de estos vínculos, también se contemplan futuras colaboraciones en el marco de InnovAzul Caribe, evento que se realizará en Santa Marta y que busca consolidar redes de trabajo científico enfocadas en la protección de los ecosistemas marino-costeros y el aprovechamiento sostenible de sus recursos.


