La senadora Martha Peralta regresó este jueves a la Corte Suprema de Justicia para rendir indagatoria dentro de la investigación por el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), uno de los casos que más ha golpeado al Gobierno Petro.
Aunque la diligencia fue suspendida por solicitud de la defensa, la congresista terminó siendo trasladada a una sede de la Dijín, donde permanecerá bajo custodia mientras se reprograma la audiencia. La Corte investiga su presunta participación en hechos relacionados con tráfico de influencias y cohecho impropio por un contrato de más de $2.170 millones para maquinaria amarilla en La Guajira.
La investigación tiene como punto de partida las declaraciones del exdirector de la UNGRD, Olmedo López, quien señaló que la senadora habría intervenido para favorecer intereses particulares en la adjudicación de contratos. Además, la Fiscalía ya había mencionado su nombre en medio de las revelaciones sobre presuntas negociaciones políticas a cambio de apoyo a iniciativas del Gobierno en el Congreso.
El caso vuelve a poner bajo la lupa a figuras cercanas al petrismo y alimenta los cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos en una entidad que terminó convertida en símbolo de la crisis de corrupción que sacudió al Ejecutivo.
Mientras Peralta insiste en que es víctima de una persecución política, la justicia continúa avanzando en una investigación que podría convertirse en una de las más delicadas para el oficialismo. La continuidad de la indagatoria será clave para definir el rumbo de uno de los procesos más sensibles derivados del escándalo de la UNGRD.


