La alianza entre Unimagdalena y la Fundación Tras La Perla sigue impulsando la profesionalización deportiva mediante el reconocimiento de saberes, beneficiando a líderes y formadores del territorio.
El sueño de obtener un título universitario está cada vez más cerca para 19 integrantes de la segunda cohorte del Programa Profesional en Deporte, una iniciativa que surge gracias a la alianza entre la Universidad del Magdalena y la Fundación Tras La Perla.
Los estudiantes, con edades entre los 40 y 60 años, culminaron la socialización de sus proyectos de grado, un paso fundamental dentro de un proceso académico que les permitió transformar años de experiencia en el sector deportivo en conocimientos profesionales respaldados por la educación superior.
Durante más de dos años, entrenadores, formadores y líderes deportivos asumieron el reto de regresar a las aulas con el propósito de fortalecer sus competencias y ampliar las herramientas que aplican diariamente en sus comunidades. El programa les permitió validar los saberes adquiridos a lo largo de su trayectoria, complementándolos con fundamentos científicos, teóricos y metodológicos.
Educación al servicio del desarrollo social
La iniciativa se ha consolidado como una estrategia de inclusión educativa que busca reconocer la experiencia de quienes han dedicado gran parte de su vida al deporte. Además de promover la profesionalización, fortalece el impacto social que estos líderes generan en niños, jóvenes y familias de diferentes sectores.
Desde la Universidad del Magdalena destacaron que este proceso refleja los principios de excelencia, innovación e inclusión contemplados en su plan institucional, permitiendo que personas que durante años postergaron sus estudios superiores hoy estén cerca de alcanzar una meta que parecía lejana.
Nelson Noel Daza Goenaga, director de área de formación, resaltó que esta cohorte representa el cumplimiento de un sueño para muchos estudiantes que encontraron en esta alianza una oportunidad para crecer académica y profesionalmente.
Un sueño cumplido para quienes dedicaron su vida al deporte
Para los beneficiarios, el programa representa mucho más que un título universitario. Se trata de una oportunidad para fortalecer su labor como formadores y multiplicar el impacto positivo que generan en sus entornos.
Historias como las de Domingo Antonio Chiquillo, Ivón Patricia López, Henry Junior Valderrama y Yelena Margarita Leguía reflejan el significado de esta experiencia. Todos coinciden en que regresar a la academia fue un desafío importante, pero también una decisión que transformó sus vidas y les permitirá aportar con mayor preparación al desarrollo deportivo y social del Magdalena.
Con este avance académico, los 19 estudiantes se encuentran a las puertas de convertirse en profesionales del deporte, demostrando que la experiencia, cuando se combina con educación de calidad, puede abrir nuevas oportunidades y transformar realidades.


