Colombia enfrenta un grave problema con más de 1.753 obras públicas inconclusas desde 1991. El costo de estos «elefantes blancos» supera los seis billones de pesos, afectando sectores como alcantarillado, carreteras y vivienda.
En Colombia, más de 1.753 obras públicas permanecen inconclusas desde 1991, según un informe reciente de la Auditoría General de la República (AGR) y las contralorías locales. Estas construcciones, comúnmente conocidas como «elefantes blancos», representan un gasto millonario que supera los seis billones de pesos, con un costo promedio por obra de 6.927 millones de pesos. El país enfrenta una crisis de infraestructura que afecta sectores claves como el alcantarillado, las carreteras y los sistemas de acueducto.
Las obras de alcantarillado son las que más han generado pérdidas para el Estado, con 80 contratos sin finalizar que suman 1.4 billones de pesos. Este sector se ha convertido en el más costoso en cuanto a obras inconclusas, dejando a millones de colombianos sin servicios básicos esenciales.
El informe de la AGR también pone de relieve que los proyectos de infraestructura vial y de acueducto están entre los más críticos, con 102 y 139 contratos sin terminar, respectivamente. Estas obras han dejado un agujero financiero de 1.2 billones de pesos en infraestructura vial y 741.000 millones en sistemas de acueducto.
Los sectores de vivienda y hospitales tampoco están exentos de problemas. Existen 90 contratos de vivienda sin concluir, lo que representa un costo de 564.000 millones de pesos. Asimismo, 38 contratos hospitalarios siguen sin terminar, con una inversión malgastada de 451.000 millones de pesos.


