El hospital Julio Méndez Barreneche vuelve a ser el centro de atención en Santa Marta por el deterioro de sus instalaciones, las cuales ponen en riesgo no solo la vida de sus colaboradores, sino también la de todos los pacientes que llegan con la esperanza de recibir una atención digna y segura.
En las últimas horas, uno de los ascensores del centro asistencial se quedó detenido mientras trasladaba a pacientes y trabajadores, generando momentos de tensión y temor. Muchos de los presentes manifestaron que la vida de cada uno de ellos estuvo en riesgo. Afortunadamente, el hecho no dejó personas lesionadas.
Los involucrados expresaron su indignación ante lo ocurrido y cuestionaron a qué destino real llegan los recursos asignados por la Gobernación del Magdalena, pues este hecho evidencia el deficiente estado en el que se encuentra el hospital. Solicitaron a las autoridades competentes que asuman con seriedad lo ocurrido, ya que pudo haberse convertido en una tragedia.
Este nuevo episodio refleja la crisis estructural que atraviesa el hospital, donde la falta de mantenimiento y la negligencia administrativa se combinan para poner en riesgo la vida de cientos de personas a diario. Mientras no exista una intervención real, con inversión transparente y supervisión constante, el Julio Méndez Barreneche seguirá siendo un símbolo del abandono institucional en la salud pública del Magdalena.


