Redacción: Camila Mendoza
La sede Francisco José de Caldas de la Institución Educativa Departamental Arcesio Cáliz Amador sufre inundaciones constantes debido a que quedó por debajo del nivel del terreno tras obras en el barrio Dos de Febrero.
La comunidad educativa de la Institución Educativa Departamental Arcesio Cáliz Amador, en El Banco, Magdalena, denuncia la precaria situación que vive la sede Francisco José de Caldas, afectada por constantes inundaciones que interrumpen el proceso de enseñanza. Las recientes obras de pavimentación en el barrio Dos de Febrero dejaron la sede en un nivel más bajo que las áreas circundantes, lo que provoca acumulación de agua cada vez que llueve.
Este problema, que vulnera el derecho a la educación de los estudiantes, ha obligado a suspender clases en repetidas ocasiones, afectando gravemente a los niños y niñas de los barrios Dos de Febrero y Diez de Julio. A pesar de los llamados a las autoridades locales y nacionales, hasta el momento no se han brindado soluciones concretas más allá de visitas técnicas que no resuelven el problema de fondo.
Nancy Londoño Sereno, rectora de la institución, hizo un enérgico llamado a la Alcaldía Municipal, la Gobernación del Magdalena y el Ministerio de Educación Nacional para que se tomen medidas inmediatas. “Requerimos una intervención estructural que ponga fin a las inundaciones y permita que nuestros estudiantes puedan continuar sus estudios sin interrupciones”, expresó con preocupación.


