La Red de Parques, presentada como símbolo de cambio en Santa Marta, es hoy el eje de un juicio en Bogotá contra Carlos Caicedo por presuntas irregularidades en contratos que superaron los $38.900 millones.
Lo que en 2015 se presentó como una de las banderas de transformación urbana en Santa Marta, hoy se debate en un estrado de Paloquemao. El exalcalde Carlos Caicedo Omar enfrenta un juicio por presunta corrupción en la contratación de la Red de Parques, un megaproyecto que superó los $38.900 millones y que, según la Fiscalía, habría estado marcado por irregularidades en su planeación y ejecución.
Los contratos 390 y 413, eje de la investigación, fueron adjudicados inicialmente por $19.947 millones y $7.923 millones. Sin embargo, terminaron inflados con adiciones y prórrogas que sumaron más de $12.000 millones. Para los investigadores, no se trató de simples ajustes, sino de una estrategia para evadir controles y modificar sustancialmente el alcance de las obras. La multiplicidad de otrosíes, sumada a los cuestionamientos técnicos, es vista como evidencia de un patrón de contratación flexible que vulneró la legalidad.
La Fiscalía presentó 66 pruebas, entre documentos del SECOP, actas y peritajes que revelan cómo la Red de Parques habría sido usada no solo como una vitrina política, sino como un modelo de gestión con posibles sobrecostos. En contraste, la defensa insiste en que el programa revitalizó espacios abandonados y aportó beneficios sociales, planteando la disputa entre lo que se exhibió como un legado urbano y lo que la justicia ahora investiga como un entramado de corrupción.
Más allá de la responsabilidad individual de Caicedo, el caso abre un interrogante mayor: ¿se trató de una política pública fallida en su planeación o de un proyecto deliberadamente manipulado para fines distintos a los ciudadanos?


