El exgobernador del Magdalena afronta un proceso judicial por manutención y custodia de su hijo, mientras resurgen críticas por nepotismo y uso indebido del poder en instituciones públicas.
El nombre del exgobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, vuelve a estar en el centro del debate público, esta vez por un proceso judicial relacionado con la manutención de su hijo menor. Tras su última ruptura sentimental con Alexandra Palencia, exsubgerente del Hospital Julio Méndez Barreneche, se destapó un conflicto que no solo involucra asuntos familiares, sino también cuestionamientos administrativos y políticos.

Fuentes judiciales confirmaron que Palencia interpuso una demanda de alimentos, custodia y visitas, buscando que se garantice la estabilidad del menor. Aunque el proceso fue inadmitido por problemas de forma, la acción deja en evidencia la tensión que rodea al exmandatario, señalado en reiteradas ocasiones por prácticas de nepotismo y manejo autoritario de la administración departamental.
La controversia se agrava porque la separación de la pareja ya había derivado en renuncias y despidos dentro del hospital público más importante del Magdalena, lo que para analistas refleja un patrón de politización de lo personal. Ahora, con la demanda en curso, el caso adquiere una nueva dimensión, donde lo privado se mezcla con lo institucional y reaviva el debate sobre la ética en la gestión pública.


