Rafael Noya, candidato a la Gobernación del Magdalena, sigue consolidando su camino hacia las elecciones con el respaldo de miles de ciudadanos de distintos municipios del departamento. Bajo su eslogan “En el Magdalena cabemos todos”, Noya ha logrado conectar con una ciudadanía cansada de la exclusión política y de las prácticas que, según muchos, han secuestrado institucionalmente a la región.
En los últimos días, imágenes de eventos masivos en diferentes localidades han circulado en redes sociales y medios comunitarios, mostrando cómo la comunidad, de manera espontánea, le brinda su apoyo popular. En solo semanas, el llamado «Gallo Noya» ha recolectado más de 30 mil firmas, consolidándose como una opción real de cambio.
Mientras Noya se gana el respaldo ciudadano con propuestas concretas, desde el gobierno departamental se intensifican los ataques contra exfuncionarios y militantes de Fuerza Ciudadana que han denunciado presuntos actos de corrupción, maltrato y misoginia, que aseguran haber sufrido durante más de una década.
A pesar de la guerra sucia, una creciente masa popular se ha volcado con Noya. Lejos de responder con confrontaciones, el candidato ha optado por contrarrestar los ataques con ideas, propuestas y un mensaje de unidad: un Magdalena donde todos tienen cabida.
Ante este panorama, diversos sectores políticos históricamente excluidos por el denominado clan Caicedo, ven con esperanza la posibilidad de recuperar la dignidad del cargo de gobernador. No se descarta que en las próximas semanas se concreten acuerdos programáticos amplios en favor del pueblo magdalenense, con Noya como figura central de una nueva etapa política para el departamento.


