Con un emotivo conversatorio y expresiones culturales, la Universidad del Magdalena desarrolló la segunda sesión de la Cátedra Santa Marta 500 años, centrada esta vez en el aporte afrodescendiente a la historia e identidad de la ciudad.
El evento, presidido por el rector Pablo Vera Salazar en el Teatro Santa Marta, reunió a académicos, líderes sociales y representantes de comunidades negras para reflexionar sobre la memoria colectiva, la esclavización y, sobre todo, la resistencia de los pueblos afro. “Ha sido una historia profunda y dolorosa, pero los afrodescendientes sembraron semillas en el Caribe… hoy lo que somos viene de ese carácter indomable que tienen”, señaló Vera.
Moderado por el antropólogo Roberto Almanza, el panel contó con voces como la de Alfonso Cassiani Herrera, quien enfatizó que sus ancestros no fueron esclavos, sino esclavizados, y resaltó el cimarronismo como una forma de resistencia. También participaron Andrés Steele Mitchel, Matilde Maestre Rivera y Martin Saaban, quienes abordaron los aportes culturales y económicos de las comunidades afro a lo largo de cinco siglos.
Uno de los mensajes más potentes de la jornada fue la identificación de “la alegría” como el legado más importante de la herencia africana en la región.
La jornada cerró con el concierto “Patrimonio sonoro, cuerpos y legados étnicos” de la Orquesta Sinfónica de Unimagdalena, que conectó las raíces afro e indígenas a través de la música.


