La crisis por la entrega de medicamentos vuelve a encender las alarmas en el sistema de salud. Familiares de pacientes con hemofilia A denunciaron que llevan más de un mes sin recibir Emicizumab, un tratamiento esencial para controlar la enfermedad, y advierten que sus vidas podrían correr la misma suerte que la de Kevin Acosta, el niño que murió en febrero tras no acceder oportunamente al medicamento que necesitaba.
Según las denuncias, varios pacientes vinculados a la Nueva EPS y atendidos por una IPS en Bucaramanga completan más de 35 días sin recibir las dosis formuladas por sus especialistas. Los afectados aseguran que la interrupción estaría relacionada con dificultades financieras que impiden la adquisición del medicamento.
La situación ha generado temor entre las familias, que aseguran sentirse abandonadas mientras aumentan los episodios de hemorragias y complicaciones médicas. Algunos pacientes relatan que han tenido que permanecer en casa soportando dolor y sangrados por falta del tratamiento que les permite llevar una vida normal.
El caso revive la controversia que generó la muerte de Kevin Acosta, cuyo fallecimiento se convirtió en símbolo de las fallas que denuncian usuarios, médicos y organismos de control frente al acceso a medicamentos en Colombia. Para los familiares, la tragedia no fue un hecho aislado y advierten que otros pacientes podrían enfrentar consecuencias similares si no se restablece de inmediato la entrega de los tratamientos.
Mientras crecen las denuncias, las familias exigen respuestas urgentes de la Nueva EPS y de las autoridades de salud, advirtiendo que detrás de las cifras hay personas cuya vida depende de un medicamento que hoy sigue sin llegar.


