El Parque Tayrona suspende totalmente el turismo como parte de la campaña Respira Tayrona, una medida clave para proteger el ecosistema y permitir rituales indígenas de armonización del territorio.
Desde hoy, el Parque Nacional Natural Tayrona entra en un periodo de cierre total que se extenderá por quince días, una medida ambiental que suspende por completo el ingreso de visitantes para permitir la recuperación de uno de los ecosistemas más frágiles y visitados del país. Durante este tiempo no habrá turismo, recorridos ni actividades recreativas dentro del área protegida.
La decisión hace parte de la estrategia Respira Tayrona, una pausa programada que busca reducir el impacto acumulado de la alta afluencia turística sobre playas, senderos, bosques y fuentes hídricas. El parque, ubicado en Santa Marta, enfrenta presiones constantes asociadas a la erosión del suelo, la generación de residuos y las alteraciones en la fauna silvestre, factores que obligan a implementar cierres temporales como medida de protección ambiental.
Una pausa para la naturaleza
Con la ausencia de visitantes, el territorio cambia su dinámica. La fauna silvestre recupera espacios que durante gran parte del año comparte con miles de personas, desplazándose libremente por senderos y zonas costeras. El silencio reemplaza el tránsito humano, favoreciendo procesos naturales de regeneración.
Durante el cierre, las comunidades indígenas con presencia ancestral en la Sierra Nevada ingresan al parque para realizar rituales y pagamentos, prácticas espirituales orientadas a restablecer el equilibrio del territorio. Estas acciones no tienen carácter turístico ni público, sino que responden a su cosmovisión y al cuidado integral de la naturaleza.
Mientras tanto, turistas locales, nacionales e internacionales deberán optar por destinos alternativos en los alrededores de Santa Marta, ya que el cierre del Tayrona es total y sin excepciones.


