El Comité Intergremial del Magdalena solicitó a la Superintendencia de Servicios Públicos el fin de la intervención de Essmar, al advertir fallas en el acueducto y alcantarillado, inestabilidad administrativa y un creciente deterioro financiero que afecta a Santa Marta.
El Comité Intergremial del Magdalena lanzó una alerta contundente sobre la situación de los servicios públicos en Santa Marta y pidió formalmente a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios poner fin a la intervención de la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta (Essmar), al considerar que la medida no solo fracasó, sino que profundizó la crisis estructural del acueducto y alcantarillado en la ciudad.
La entidad gremial recordó que la intervención, iniciada en 2021, fue presentada como una solución excepcional para corregir fallas administrativas, financieras y operativas. Sin embargo, tras más de cuatro años, la prestación del servicio de agua potable continúa siendo irregular e intermitente, mientras que el sistema de alcantarillado registra fallas recurrentes sin mejoras estructurales verificables.
Inestabilidad administrativa y deterioro financiero
Uno de los factores más críticos señalados es la inestabilidad administrativa, evidenciada en el nombramiento de diez agentes interventores en un corto periodo. Esta rotación constante, según el Comité, impidió la continuidad de planes de acción y derivó en improvisación y desorden operativo. La situación quedó en evidencia con los recientes cambios en la dirección de la empresa, donde algunos nombramientos apenas duraron horas.
A este panorama se suma el deterioro financiero de Essmar. De acuerdo con la información pública, el pasivo de la empresa aumentó durante la intervención, generando serias dudas sobre el manejo de los recursos y la eficacia del control ejercido.
Impactos sociales y llamado urgente
“Las consecuencias han sido muy graves para la ciudad. La falta de acceso continuo y seguro al agua potable vulnera derechos fundamentales y afecta la calidad de vida de miles de hogares”, afirmó el presidente del Comité Intergremial del Magdalena, Raúl García Rodríguez, quien también advirtió sobre los riesgos sanitarios y ambientales derivados de los vertimientos de aguas residuales.
Ante este escenario, los gremios consideran agotado el margen razonable de la intervención y solicitan que Essmar sea devuelta a la administración distrital, para que el Distrito asuma de manera directa la solución de una crisis que impacta el desarrollo económico, turístico y social de Santa Marta.


