Santa Marta fue sede de la Primera Cumbre Lésbica Regional Caribe, un evento que promovió la inclusión, visibilidad y derechos de mujeres lesbianas con participación de lideresas y respaldo institucional.
Santa Marta marcó un precedente en la Región Caribe con la realización de la Primera Cumbre Lésbica Regional Caribe, un encuentro que reunió a lideresas, activistas y ciudadanía en torno al reconocimiento de los derechos y la visibilidad de las mujeres con experiencia de vida lésbica. El evento se desarrolló en el auditorio ‘Rodrigo Noguera Laborde’ de la Universidad Sergio Arboleda, convirtiéndose en el primer espacio de este tipo realizado en dicha institución académica.
La jornada fue liderada por la Oficina Lgbtiq+ de la Secretaría de Promoción Social, Inclusión y Equidad de la Alcaldía Distrital, bajo la coordinación de Itatis Cerchar Avendaño, quien hace historia al ser la primera mujer lesbiana en asumir este rol en el Distrito. Este hecho refuerza el compromiso institucional con la inclusión y la equidad en Santa Marta.
Durante la instalación oficial, el secretario David Farelo Daza destacó la importancia de la articulación entre academia e institucionalidad para garantizar los derechos humanos, en el marco del Día Mundial de la Visibilidad Lésbica. El funcionario subrayó que este tipo de espacios fortalecen las políticas públicas orientadas a la diversidad.
Lideresas del Caribe alzan su voz
La cumbre contó con la participación de referentes regionales como Maritza Deluque, Kimberly Puello y María José Giraldo, quienes compartieron sus experiencias desde territorios como La Guajira, San Andrés y Magdalena. Sus intervenciones permitieron visibilizar realidades diversas y fortalecer el tejido social en torno a la igualdad de derechos.
Uno de los momentos más destacados fue el testimonio de Kimberly Puello, quien agradeció a Santa Marta por abrir escenarios de diálogo y reconocimiento para las mujeres lesbianas del Caribe insular, muchas veces invisibilizadas.
Con este evento, la Alcaldía de Santa Marta avanza en su apuesta por consolidar una ciudad incluyente, donde la diversidad y el respeto sean pilares fundamentales en el camino hacia los 500 años del Distrito.


