Redacción: Anii Segrera
Un reciente informe de la Defensoría del Pueblo reveló que Santa Marta ocupa el octavo lugar entre las ciudades con mayores índices de hacinamiento carcelario en Colombia, alcanzando un preocupante 385,3% en sus Centros de Detención Transitoria (CDT). Este dato refleja una crisis profunda que afecta las condiciones de los internos y pone en evidencia la necesidad urgente de soluciones estructurales.
A nivel nacional, el hacinamiento en los CDT registra un promedio del 142,1%. Aunque estas instalaciones fueron diseñadas para albergar a 9.800 personas, actualmente superan los 21.316 detenidos. En Santa Marta, la situación es alarmante con 385 internos (3,5% del total), cifra que la posiciona junto a otras ciudades críticas como Bogotá, Cali y Medellín.
Según defensores de derechos humanos, estas condiciones constituyen una violación a las garantías fundamentales de los internos. Ante este panorama, el gobierno nacional ha comenzado a implementar medidas como la construcción de nuevas infraestructuras penitenciarias, estrategias de descongestión judicial y promoción de alternativas como la prisión domiciliaria, en un intento por aliviar la problemática.
El hacinamiento carcelario continúa siendo uno de los desafíos más graves en el sistema penitenciario colombiano, demandando acciones concretas para garantizar el respeto de los derechos humanos y la dignidad de los detenidos.


