Redacción: Katia Vásquez
El Concejo Distrital denuncia la grave crisis en la recolección de basuras en Santa Marta, señalando a Atesa por su deficiente gestión y la amenaza ambiental del relleno sanitario Palangana.
El sistema de recolección de basuras en Santa Marta se encuentra al borde del colapso, y la empresa Atesa, encargada del servicio, ha sido señalada por su pésima gestión y falta de soluciones estructurales. Durante un debate en el Concejo Distrital, los cabildantes criticaron abiertamente a la compañía y advirtieron sobre la grave afectación ambiental y social que enfrenta la ciudad.
«La acumulación de desechos en casi todas las esquinas y el estado deplorable de los contenedores son reflejo de un sistema fallido. Atesa ha ignorado su responsabilidad mientras los samarios sufren las consecuencias», denunció el concejal Enrique González. Por su parte, Juan Carlos Palacios calificó el sistema de contenerización como un «rotundo fracaso», argumentando que la falta de planificación ha convertido los contenedores en focos de contaminación y obstáculos para la movilidad.
La gerente de Atesa, Yolanda González, intentó justificar las deficiencias del servicio señalando que el relleno sanitario de Palangana aún tiene una capacidad de 230.000 metros cúbicos y que su licencia ambiental fue prorrogada hasta 2025. Sin embargo, los concejales cuestionaron la sostenibilidad de esta solución y señalaron que la acumulación de lixiviados y el manejo inadecuado del relleno representan una amenaza para la salud pública y el medio ambiente.
El concejal Howard Escárraga criticó el lavado manual de los contenedores con un solo vehículo, lo que, según él, genera lixiviados altamente contaminantes. «El Estado tiene el deber de garantizar un ambiente sano, y lo que estamos viendo en Santa Marta es inaceptable», afirmó.
Mientras tanto, los líderes comunales exigen medidas concretas: menos contenedores y más camiones recolectores que aumenten la frecuencia del servicio. A pesar de las múltiples críticas, Atesa continúa culpando a los ciudadanos por la crisis, mientras la ciudad enfrenta un panorama insostenible.




