La presidenta de la Asamblea expone ataques e insultos en medio de una controversia con el diputado Rafael Noya. Declara que no se dejará intimidar y alza su voz contra la violencia hacia las mujeres.
La diputada Rosita Jiménez, presidenta de la Asamblea del Magdalena, realizó una denuncia pública sobre los ataques verbales y la violencia psicológica que ha enfrentado en el ejercicio de su cargo. En una intervención cargada de emociones, Jiménez aseguró que los comentarios despectivos y las humillaciones tienen como objetivo desacreditarla y limitar su liderazgo.
Entre sus declaraciones, Jiménez mencionó incidentes recientes en los que fue objeto de burlas por parte de colegas, incluyendo comentarios que cuestionaban la autenticidad de su estado de salud. En redes sociales presentó un vídeo de la sesión de la Asamblea, en el que se escuchan declaraciones del diputado Rafael Noya. Este, refiriéndose a la diputada, señaló: “De que se disfracen de ovejas y después salen siendo los lobos más agresivos… más torcidos que un buñuelo”.
Jiménez declaró que las agresiones no solo buscan descalificarle, sino que reflejan un patrón de violencia política hacia las mujeres en espacios de poder. “Hoy decido denunciar y alzar mi voz por todas esas mujeres que son vulneradas en sus hogares o lugares de trabajo. La violencia es inaceptable en todas sus formas”, enfatizó.


