El contratista de la obra drena aguas servidas directamente en la Bahía de Santa Marta, a la altura de La Marina, inclusive cerca a la calle 22 por la Policía Metropolitana, afectando a turistas y samarios. Las autoridades ambientales aún no se pronuncian sobre esta situación crítica.
La Bahía de Santa Marta, uno de los lugares más emblemáticos y visitados de la capital del Magdalena, enfrenta una seria crisis de contaminación. En plena semana de receso, cuando la ciudad recibía miles de turistas, un contratista del nuevo sistema de conducción de aguas residuales ha estado drenando aguas servidas directamente al mar, en la calle 22 con carrera primera, a la altura de La Marina.
La situación ha generado indignación entre los turistas y residentes que frecuentan esta zona. El panorama es lamentable: los visitantes deben hacer grandes esfuerzos para no ensuciarse con las aguas de alcantarilla que corren libremente por el lugar, lo que pone en riesgo la salud de las personas que deciden bañarse en la playa o tomar embarcaciones en el muelle cercano.
Hasta el momento, ninguna autoridad ambiental del Distrito ha emitido un pronunciamiento o tomado medidas para detener este grave daño ambiental.


