A pocos días de terminar su mandato, el Gobierno de Gustavo Petro decidió prorrogar por cinco meses el contrato de administración del Fondo Nacional del Café (FoNC), dejando en manos del próximo presidente la negociación definitiva sobre uno de los instrumentos más importantes para más de 550.000 familias caficultoras del país.
La decisión, anunciada por los ministerios de Hacienda y Agricultura, evita por ahora una confrontación con la Federación Nacional de Cafeteros, pero también aplaza una definición clave para el futuro del sector. Temas sensibles como la autonomía del fondo, la representación de los productores, la gobernanza gremial y las garantías de compra quedaron sin una solución de fondo.
Para diversos sectores cafeteros, la prórroga refleja la incapacidad del Gobierno para cerrar una negociación estratégica que llevaba meses de discusión. En lugar de entregar certezas a los productores, la administración Petro optó por extender temporalmente el acuerdo y trasladar la responsabilidad al próximo mandatario.
Aunque el Gobierno aseguró que la medida garantiza la continuidad de los servicios y la administración de los recursos parafiscales, la decisión deja abierta una discusión fundamental sobre el manejo de un fondo que representa uno de los pilares de la caficultura colombiana.
Ahora será el presidente electo Abelardo de la Espriella quien deberá asumir la tarea de definir el nuevo acuerdo para la próxima década y dar estabilidad a un sector que espera reglas claras, fortalecimiento institucional y mayor confianza para seguir impulsando uno de los principales productos de exportación del país.


