Tras varios días de cuestionamientos al proceso electoral y de denuncias sobre supuestas irregularidades, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, terminó aceptando los resultados de la segunda vuelta presidencial que dieron como ganador a Abelardo de la Espriella.
La decisión se conoció luego de que la Registraduría y las comisiones escrutadoras confirmaran una coincidencia casi total entre el preconteo y el escrutinio realizado por jueces de la República, descartando las versiones que ponían en duda la transparencia de las elecciones.
Según los resultados oficiales, Abelardo de la Espriella obtuvo 12.959.542 votos, mientras que Iván Cepeda alcanzó 12.708.712 sufragios. La diferencia consolidó la victoria del candidato de Defensores de la Patria y cerró uno de los procesos electorales más polarizados de los últimos años.
Para sectores de oposición, el reconocimiento de Cepeda llega después de que desde el petrismo se promovieran dudas sobre los resultados y se alimentara una narrativa de fraude que finalmente no encontró sustento en los escrutinios oficiales. Ahora, con el proceso electoral concluido, la atención se centra en las investigaciones sobre posibles presiones de grupos armados ilegales en algunas regiones del país durante la campaña.


