La entrega de lanchas ambulancia, ambulancias terrestres y una unidad renal por parte del Ministerio de Salud en Maicao reabre el debate sobre la planeación del gasto público y la eficiencia de las inversiones en salud en La Guajira.
La reciente entrega de dos lanchas ambulancia al hospital San José de Maicao, en La Guajira, por parte del Ministerio de Salud, abrió un intenso debate sobre la pertinencia y planeación del gasto público en el sector. La inversión, que asciende a 1.680 millones de pesos, se realizó en un municipio que no cuenta con acceso directo al mar ni con ríos navegables, lo que ha generado cuestionamientos entre expertos y actores locales.
Además de las lanchas, el Ministerio confirmó la entrega de 11 ambulancias terrestres, dotación hospitalaria y una nueva unidad renal, con una inversión adicional de 2.976 millones de pesos. En total, el paquete de infraestructura y equipos busca fortalecer la capacidad de atención del hospital San José, que actualmente se encuentra bajo intervención administrativa del Estado, prorrogada hasta junio de 2026.
Una inversión que genera interrogantes
La principal controversia gira en torno a la utilidad real de las lanchas ambulancia en Maicao, cuyo puerto más cercano se encuentra en Riohacha, a aproximadamente hora y media de distancia. Municipios como Riohacha, Manaure y Uribia, incluidos también en la agenda del Ministerio, sí cuentan con acceso inmediato al mar Caribe, lo que habría facilitado la operación de este tipo de transporte médico.
Impacto social y dudas logísticas
Desde el Ministerio de Salud se defendió la inversión argumentando que la estrategia apunta a ampliar la cobertura del sistema de salud en La Guajira y atender a más de 600.000 personas, especialmente en zonas dispersas. Sin embargo, hasta el momento no se han explicado los esquemas logísticos que permitirían la operación efectiva de las lanchas desde un municipio sin infraestructura portuaria propia.
Mientras tanto, la puesta en marcha de la nueva unidad renal, con una inversión cercana a los 900 millones de pesos, fue bien recibida por la comunidad, al reducir la necesidad de trasladar pacientes a otras regiones. Aun así, la entrega de las lanchas reavivó el debate sobre la priorización técnica y la eficiencia del gasto en salud, en medio de un sistema presionado por limitaciones financieras y crecientes demandas.


