La Procuraduría General de la Nación suspendió provisionalmente a Alfredo Saade como embajador de Colombia en Brasil tras abrir una investigación disciplinaria por presunta participación indebida en política durante el proceso electoral. La decisión se produjo luego de varios mensajes publicados en redes sociales en los que el diplomático manifestó abiertamente su respaldo al proyecto político del Gobierno y a la campaña oficialista.
Según el organismo de control, Saade habría utilizado una cuenta identificada con su cargo diplomático para intervenir en la controversia electoral, una conducta que podría vulnerar las restricciones que la ley impone a los funcionarios públicos durante las campañas.
La polémica aumentó después de que el embajador pidiera públicamente al presidente Gustavo Petro renunciar a su cargo para dedicarse de lleno a impulsar la candidatura de Iván Cepeda. Sus publicaciones también incluyeron llamados a radicalizar el discurso político y mensajes dirigidos a fortalecer la estrategia electoral del oficialismo.
La decisión de la Procuraduría vuelve a poner bajo la lupa el comportamiento de varios funcionarios del Gobierno que han sido señalados por participar activamente en la campaña presidencial. Para sectores de oposición, el caso de Saade es una muestra de cómo algunos altos cargos habrían cruzado la línea entre el ejercicio de sus funciones y la actividad política.
Mientras avanza la investigación, la Procuraduría busca establecer si el embajador utilizó su investidura para influir en el debate electoral y si incurrió en faltas disciplinarias que puedan derivar en sanciones más severas. El caso se convierte en un nuevo foco de controversia para un Gobierno que enfrenta crecientes cuestionamientos por presunta participación política de sus funcionarios en plena contienda presidencial.


