La Cruz Roja Colombiana intensifica acciones anticipatorias frente a las altas temperaturas y advierte sobre los riesgos para la salud, el bienestar comunitario y los ecosistemas en medio de los efectos del cambio climático.
En el marco del Día de Acción contra el Calor, la Cruz Roja Colombiana hizo un llamado a las autoridades, comunidades y ciudadanos para fortalecer las acciones de prevención y gestión del riesgo frente a las altas temperaturas que afectan diferentes regiones del país.
La entidad advirtió que el incremento de la temperatura asociado al cambio climático está generando escenarios cada vez más complejos, impactando la salud de las personas, los medios de vida, los ecosistemas y la calidad de vida de las comunidades más vulnerables.
Según la organización humanitaria, fenómenos como las olas de calor, la reducción de fuentes hídricas, el aumento de incendios forestales y el deterioro ambiental están afectando tanto a zonas urbanas como rurales. En las ciudades, además, las llamadas “islas de calor urbanas” incrementan significativamente la sensación térmica debido a la acumulación de calor en superficies como el asfalto y el concreto, sumado a la baja cobertura vegetal y las emisiones generadas por el tráfico y las actividades industriales.
Ante este panorama, la Cruz Roja Colombiana viene impulsando estrategias de preparación comunitaria, campañas educativas y procesos de fortalecimiento de capacidades locales para que las comunidades puedan anticiparse a los riesgos y reducir posibles afectaciones derivadas de las temperaturas extremas.
Golpe de calor y grupos vulnerables, entre las principales preocupaciones
La institución recordó que el calor extremo no solo representa un desafío ambiental, sino también una amenaza para la salud pública. La exposición prolongada a altas temperaturas puede provocar deshidratación, agotamiento físico, golpes de calor y complicaciones en personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias y renales.
Los grupos más vulnerables incluyen niños menores de cinco años, adultos mayores, mujeres gestantes y lactantes, personas con discapacidad, pacientes con enfermedades crónicas y trabajadores que desarrollan actividades al aire libre bajo la exposición directa al sol.
Uno de los riesgos más graves es el golpe de calor, una emergencia médica que ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura. Entre las señales de alerta se encuentran mareos, dolor de cabeza, náuseas, debilidad extrema, confusión, piel caliente e incluso pérdida de conciencia.
Por ello, la Cruz Roja recomienda mantener una hidratación constante, evitar la exposición solar entre las 10:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, utilizar ropa ligera y de colores claros, permanecer en lugares frescos y consultar los pronósticos del IDEAM. Asimismo, insiste en la importancia de vigilar el estado de salud de niños, adultos mayores y animales de compañía.
La entidad reiteró que la prevención y las acciones anticipatorias son fundamentales para reducir los impactos humanitarios del calor extremo y fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a los efectos cada vez más evidentes del cambio climático.


