Crónica de una asonada anunciada

Por: Vanessa Milena Bermúdez [email protected]

La jornada de ayer no tiene precedentes en la historia de Santa Marta y cada uno de los momentos del performance ofrecido por el régimen de turno, merece análisis. 

El triste papel de la Policía Metropolitana

Los uniformados bajo instrucciones que discretamente impartía el Secretario de Seguridad del Distrito, Camilo George, bajaron a la prensa del segundo piso e incluso de las escaleras en las que buscaban una buena ubicación para registrar los hechos, las declaraciones, personajes e imágenes. Pero no a toda la prensa, porque la presentadora oficial de los eventos del Alcalde, Laura Carrillo, pudo subir al área que los uniformados de la MESAN restringieron.

De otro lado, los efectivos retuvieron al abogado Miguel Ignacio “El Mono” Martínez, mientras la turba agitada por el discurso incendiario de Caicedo pedía que lo tiraran del segundo piso, entre otros improperios de tal vileza que no merecen ser repetidos.

Es desconcertante que la Policía permitiese semejante perturbación del orden público en todo el Edificio Galaxia y varias cuadras a la redonda; que jamás le hubiesen solicitado a nadie el permiso escrito concedido por el Secretario de Gobierno para hacer semejante movilización y que además le hubiesen despejado todo el balcón norte a un ciudadano, imputado por delitos cuya audiencia se estaba desarrollando y quien además persigue un cargo de elección popular, para que lo usara a su antojo como tarima, en una clara intervención politiquera, pero además, de ataque a la institucionalidad, representada en la Rama Judicial del Poder Público.

La policía en todo momento fue permisiva con los manifestantes de Fuerza Ciudadana y ello facilitó la perturbación de orden público propiciada por la convocatoria masiva hecha por redes sociales.

La institucionalidad atacando a la Institucionalidad

Las cuentas y perfiles de redes sociales institucionales, fueron usadas para enviar mensajes de rechazo a la Medida de Aseguramiento Domiciliaria contra el Alcalde, pese a que esta aún no está en firme; en una clara desatención del principio de independencia de las ramas del poder público. En efecto, la Secretaría de Salud o la Oficina de Gestión del Riesgo, publicaron en sus cuentas de Instagram, mensajes contundentes de rechazo a la medida tomada por el Juez Alexander Vila Farelo y algunos publicaron imágenes del desarrollo de la protesta. 

¿Procuradora o Apoderada?

Según informaciones allegadas a este medio, el rol de la representante del Ministerio Público-Procuraduría en el proceso penal por la demolición de los puestos de salud, ha dejado mucho que desear. Según la fuente, la posición de la Procuradora ha adoptado una posición contraria a la  teoría del caso sustentada por la Fiscalía y de hecho en todo momento su discurso ha rivalizado con el del Fiscal del caso, Salustiano Fortich. En palabras de la fuente “pareciera estar ciega y sorda a todo argumento y lógica jurídica y sus intervenciones han parecido alegatos del equipo de defensa del Alcalde y de Carlos Caicedo.” 

¿Quién protege a los administradores de justicia de un leviatán como el de ayer?

Mientras todo el espectáculo multitudinario se desplegaba y el leviatán se agitaba con las palabras incendiarias de su caudillo, al punto de llegar a pedir la muerte del influencer de oposición Miguel “El Mono” Martínez, en el fondo se apreciaba en cada piso a los funcionarios de los diferentes despachos judiciales, grabando la escena con sus dispositivos con rostros de estupor.

Dos de aquellos, cuyas identidades mantendremos en reserva a su solicitud, expresaron nunca haber visto a un “monstruo” así en las afueras de sus despachos. Se referían a la muchedumbre y afirmaron categóricamente sentirse intimidados. Particularmente una de las fuentes expresó:

 

“agradezco a Dios no haberme inclinado por el Derecho Penal, porque no quisiera estar en el pellejo de mi colega Vila. Aquí puede ocurrir una tragedia si se ratifica la medida contra el Alcalde. Tenemos lo peor. Cada vez que ha habido audiencia en ese caso, venimos a trabajar temiendo que pueda ocurrir una asonada. No es posible que los jueces no podamos administrar justicia sin presiones”

Con todas estas circunstancias salidas de orden, ha trascendido a la prensa  que el Juez Alexander Vila Farelo teme por su vida y la de su familia por lo que pudiera desatarse entre los simpatizantes, seguidores, militantes y hasta feligreses adeptos al régimen del cambio, si llegase este jueves a ratificar la Medida De Aseguramiento Domiciliaria contra el Alcalde Martínez y muchos samarios entrados en años se preguntan si tal vez en Santa Marta se desatará un segundo “bogotazo”.

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