La Personería Distrital detecta un oneroso incremento del 2.5% en el contrato de Essmar, lo que ha levantado sospechas sobre la destinación de los fondos. Mientras tanto, inspecciones nocturnas revelan deficiencias en el alumbrado público del Centro Histórico.
La Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta (Essmar) se encuentra en el centro de una polémica tras revelarse que la Personería Distrital ha detectado un incremento del 2.5% en su contrato vigente, lo cual podría representar un gasto excesivo para la ciudad. Según los hallazgos de la entidad, este aumento fue destinado para labores ya contempladas en el contrato original, despertando sospechas sobre la transparencia de la gestión.
En círculos políticos, se comenta que el porcentaje adicional estaría beneficiando a un individuo cuyo nombre ya ha sido entregado a los órganos de control, que actualmente siguen la pista del asunto. Este caso ha puesto en entredicho la administración de Essmar, una empresa que ya se encontraba bajo intervención por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos.
Por otro lado, en un esfuerzo por mejorar la seguridad y la visibilidad nocturna en el Centro Histórico, el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa), en conjunto con la Corporación Centro Histórico y Essmar, realizaron un recorrido nocturno para evaluar el estado del alumbrado público. Durante la inspección, se identificaron varias deficiencias en la iluminación, causadas principalmente por ramas de árboles que obstruían la luz de las luminarias.
Isis Navarro, agente interventora de Essmar, informó que se tomarán medidas para mejorar la situación, incluyendo la poda de los árboles que afectan la iluminación. La directora del Dadsa, Paola Gómez, anunció la firma de un convenio con el consorcio de alumbrado público para llevar a cabo estas labores, con el fin de garantizar la seguridad de los transeúntes y evitar posibles accidentes.


