La Universidad del Magdalena llegó hasta la Sierra Nevada de Santa Marta en un encuentro marcado por la memoria y el reconocimiento de una deuda histórica con el territorio y los pueblos que lo han protegido desde tiempos ancestrales.
El recorrido tomó varias horas por la vía del sector de Calabazo, dejando atrás el ruido de la ciudad para adentrarse en la tranquilidad de la montaña. La comitiva avanzó hasta Pueblito, en el resguardo Teykú Bunkwanezhaka, un punto considerado como corazón espiritual de este territorio sagrado.
Allí, en medio del verde espeso y el viento cargado de historia, el rector de la Universidad del Magdalena, Pablo Vera Salazar, junto a un equipo interdisciplinar, participó en un acto que va más allá de cualquier protocolo institucional la reintegración de piezas líticas al territorio del que fueron retiradas hace años.
“Estamos viviendo un momento histórico”, expresaron de manera conjunta las autoridades tradicionales y los representantes institucionales, al resaltar que no se trataba solo de entregar objetos arqueológicos, sino de devolver una parte viva del patrimonio cultural y espiritual del macizo montañoso. Un gesto que busca aportar al reequilibrio del ‘Corazón del Mundo’, como lo llaman los pueblos indígenas de la Sierra.
Las piezas, entre ellas un bastón ceremonial, tumas, metates, manos de moler y otros elementos con alto valor simbólico, habían permanecido bajo custodia de la Alma Mater desde el 2008, luego de que la concesión del Parque Tayrona ordenara su salida del territorio.


