Redacción: Camila Mendoza
La nueva reforma judicial, impulsada por el gobierno, propone rebajar las penas de quienes confiesen crímenes graves contra menores de edad, con el objetivo de evitar la impunidad. El proyecto avanza en el Congreso y genera controversia.
El proyecto de reforma judicial que avanza en el Congreso de Colombia ha generado debate al proponer una reducción de penas para quienes confiesen ser culpables de delitos graves, como homicidio o lesiones a menores de edad. La iniciativa busca incentivar la confesión de los agresores, ofreciendo una rebaja de hasta el 25% en la condena, dependiendo del caso.
Según Ángela María Buitrago, ministra de Justicia, el objetivo de la reforma es combatir la impunidad en los casos de delitos contra niños, niñas y adolescentes. La ministra aclaró en una entrevista con Caracol Radio que estas reducciones no deben interpretarse como beneficios judiciales, ya que están prohibidos para este tipo de delitos. Explicó que, aunque se ofrece una rebaja mínima, los condenados no tendrán acceso a libertad condicional o provisional.
El séptimo capítulo del proyecto detalla que la medida aplica en casos de preacuerdos, negociaciones entre la Fiscalía y el acusado, o allanamiento a cargos. La propuesta surge ante la dificultad de obtener pruebas concluyentes en crímenes cometidos «a puerta cerrada», donde muchas veces solo se cuenta con pruebas genéticas o de ADN.
El debate en torno a esta reforma se intensificó tras el caso de Sofía Delgado Zúñiga, una niña hallada muerta en un cañaduzal en Valle del Cauca, cuyo asesino confeso, Brayan Snaither Campo Pillimue, admitió su responsabilidad.


