Redacción: Camila Mendoza
140 unidades agrícolas familiares serán establecidas para fortalecer la seguridad alimentaria de comunidades arhuacas en Fundación y Aracataca. El proyecto, liderado por Seynekun, también promoverá la creación de mochilas tradicionales como fuente de ingresos para las mujeres.
En un esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de las familias indígenas afectadas por el conflicto en la Sierra Nevada de Santa Marta, se ha lanzado un proyecto que busca establecer 140 unidades agrícolas familiares, enfocadas en la producción de hortalizas. Además, se promoverá la elaboración de artesanías tradicionales, como las mochilas arhuacas, en un proyecto impulsado principalmente por las mujeres de estas comunidades.
Las beneficiarias del proyecto son las comunidades de Kankawarwa y Gunmaku, ubicadas en los municipios PDET de Fundación y Aracataca, en el Magdalena. Con el fin de fortalecer la seguridad alimentaria, ya se entregaron insumos y herramientas para la creación de huertas familiares. Estas huertas permitirán a las familias cultivar alimentos frescos y garantizar una fuente de sustento sostenible.
Además de los insumos agrícolas, se distribuyó lana de alpaca a las mujeres de las comunidades, apoyando así la producción de mochilas arhuacas, una tradición cultural que no solo representa la identidad de estas comunidades, sino que también genera ingresos económicos.
La organización indígena Seynekun, integrada por familias productoras de Pueblo Bello, Cesar, está a cargo de la ejecución del proyecto. En colaboración con el Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N°1 del Ejército Nacional, se han realizado talleres sobre seguridad alimentaria, igualdad de género y crianza afectiva.


