El presidente Gustavo Petro volvió a incendiar el debate político en Colombia tras pronunciar un nuevo discurso que muchos sectores interpretan como un mensaje electoral disfrazado desde el poder.
Durante un evento oficial en Magdalena, el mandatario lanzó frases sobre “votar por la vida o por la muerte”, generando fuertes cuestionamientos en plena recta final presidencial y aumentando las denuncias por una posible intervención política desde la Presidencia.
Para sectores de oposición, Petro ya no estaría actuando como jefe de Estado sino como principal activista de la continuidad del petrismo, utilizando eventos públicos y redes sociales para enviar mensajes políticos mientras el país entra en sus días más decisivos antes de las urnas.
Las críticas crecieron aún más luego de que el mandatario compartiera mensajes defendiendo la continuidad de su proyecto político, algo que distintos dirigentes consideran una presión indirecta sobre el electorado y una utilización del poder presidencial para favorecer al candidato más cercano al Gobierno.
Mientras tanto, el ministro del Interior, Armando Benedetti, volvió a salir en defensa del presidente asegurando que “opinar no es intervenir”, aunque las denuncias ante organismos judiciales y electorales siguen acumulándose.
El episodio aumenta la tensión política de cara a unas elecciones marcadas por la polarización, las acusaciones cruzadas y el temor de distintos sectores sobre las garantías democráticas en medio del ambiente más crispado de los últimos años.


