Corpamag lidera talleres en Nueva Venecia para transformar la taruya en productos artesanales y abono orgánico, impulsando el desarrollo sostenible y la economía local en la Ciénaga Grande de Santa Marta.
En medio de la Ciénaga Grande de Santa Marta, la comunidad palafítica de Nueva Venecia está convirtiendo un problema ambiental en una oportunidad sostenible. A través de jornadas de capacitación lideradas por Corpamag y el Consorcio CGSM 4, los habitantes están aprendiendo a transformar la taruya —una planta invasora que afecta la navegación y el ecosistema— en productos artesanales útiles y comercializables.
Tres veces por semana, estudiantes, pescadores, lancheros, amas de casa y comerciantes participan en talleres prácticos donde elaboran abanicos, esteras, bolsos, portavasos y otros artículos hechos a base de buchón de agua. Además, la planta es aprovechada para producir abono orgánico, reduciendo así su impacto negativo en la ciénaga.
Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de Taruyarte, busca fortalecer la economía local al mismo tiempo que protege el ecosistema. La sensibilización comunitaria es clave para que las familias comprendan el valor ambiental y económico de la taruya, promoviendo prácticas sostenibles y generando nuevas fuentes de ingresos.
Con este proyecto, Corpamag impulsa una transformación real: pasar de la contaminación a la creación, empoderando a comunidades que viven en estrecha relación con la naturaleza.


