La violencia sigue desbordada en el sur del país. Una escuela rural quedó atrapada en medio de intensos combates entre las disidencias de alias Iván Mordisco y alias Calarcá en zona rural de San José del Guaviare, reflejando el deterioro de la seguridad bajo el Gobierno de Gustavo Petro.
Los enfrentamientos ya completan más de 48 horas y mantienen en riesgo a comunidades indígenas y campesinas que denuncian miedo, desplazamientos y amenazas de reclutamiento forzado de menores por parte de los grupos armados ilegales.
La situación es especialmente grave en la vereda Barranco Colorado, donde una institución educativa rural quedó en medio de los disparos mientras familias enteras intentan abandonar la zona para salvar sus vidas.
Aunque todavía no existe un balance oficial, reportes preliminares hablan de varios muertos en los combates, incluyendo presuntos integrantes de las estructuras ilegales que hoy se disputan corredores estratégicos para narcotráfico y control territorial.
El episodio vuelve a golpear la política de “Paz Total”, cada vez más cuestionada por el fortalecimiento de grupos armados y el aumento de enfrentamientos en regiones abandonadas por el Estado.
Mientras el Gobierno insiste en discursos de diálogo, comunidades del Guaviare denuncian que hoy viven atrapadas entre fusiles, miedo y ausencia de autoridad en zonas donde las disidencias siguen imponiendo las reglas.


