El 18 de febrero de 2026 la Iglesia Católica conmemora el Miércoles de Ceniza, fecha que da comienzo a la Cuaresma con ritos como la imposición de la ceniza, el llamado al arrepentimiento y la preparación espiritual para la Pascua.
El 18 de febrero de 2026, la Iglesia Católica celebra el Miércoles de Ceniza, una de las fechas más significativas del calendario litúrgico, que marca el inicio de la Cuaresma y abre un tiempo de reflexión, penitencia y conversión espiritual rumbo a la Pascua.
Esta jornada, profundamente arraigada en la tradición cristiana, invita a millones de fieles en Colombia y el mundo a revisar su vida interior, fortalecer la oración y practicar el ayuno y la limosna como actos de renovación espiritual. El gesto central es la imposición de la ceniza en la frente en forma de cruz, símbolo de humildad y fragilidad humana.
Origen y evolución de la Cuaresma
Según la tradición reconocida por el Vaticano, desde el siglo II los cristianos iniciaron prácticas de ayuno y penitencia como preparación para la Pascua. Posteriormente, en el año 325, el Concilio de Nicea formalizó un periodo de 40 días de preparación, inspirado en los 40 días que Jesús pasó en el desierto.
Con el paso del tiempo, el calendario litúrgico fue ajustado hasta establecer el Miércoles de Ceniza como el punto de partida oficial de la Cuaresma, separándolo del Triduo Pascual y consolidando así la tradición que hoy se mantiene vigente.
¿Qué significa recibir la ceniza?
Durante la misa, el sacerdote pronuncia frases como: “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”. Este acto no es un sacramento, sino un sacramental: un signo externo de fe y arrepentimiento.
La ceniza proviene tradicionalmente de la quema de los ramos bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior, reforzando el llamado a la conversión. No es obligatorio haberse confesado previamente para recibirla, aunque la confesión es recomendada durante la Cuaresma, especialmente para quienes desean comulgar.
En cuanto al Evangelio proclamado este 18 de febrero de 2026, la liturgia presenta el pasaje de Evangelio según san Mateo (Mateo 6, 1-6. 16-18), en el que Jesús exhorta a practicar la limosna, la oración y el ayuno en lo secreto, sin buscar reconocimiento público, resaltando la autenticidad de la fe.
El Miércoles de Ceniza no solo marca el inicio de un tiempo litúrgico, sino también una oportunidad de transformación personal que invita al silencio interior y a la coherencia espiritual.


