El presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie Rivera, anunció que no continuará en la Mesa de Diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), argumentando que es imposible negociar con un grupo que persiste en el secuestro de ganaderos y civiles.
«No. Yo no creo. Aquí hay una serie de secuestrados. Está todavía secuestrado Cristian Serrano. Y lo he dicho mil veces: uno no se puede sentar con quienes secuestran a los ganaderos. Es muy difícil», afirmó el dirigente gremial.
Lafaurie, quien hizo parte del equipo negociador del Gobierno, expresó su escepticismo frente a la posibilidad de retomar el proceso de paz en las actuales circunstancias. «La situación está en un punto que va a hacer muy difícil volver a encontrar un espacio en donde el gobierno tome la decisión de sentarse con esos señores», advirtió. También cuestionó la postura del Ejecutivo al señalar que «el gobierno no puede autorizar operaciones conjuntas con el gobierno venezolano y ofrecer recompensas contra los cabecillas del COCE y después hacer como que nada ha pasado».
Según Lafaurie, los diálogos debían generar confianza en la sociedad, pero el ELN ha socavado esa posibilidad con su accionar violento. «El ELN está golpeando duramente a la población vulnerable en el Catatumbo y en el Chocó, únicamente para ejercer control territorial y proteger sus rentas ilícitas», denunció.
Críticas a la política de tierras del Gobierno
Por otro lado, el líder gremial criticó el Decreto de Conmoción Interior 108 de 2025, el cual revive la figura de la expropiación administrativa de tierras. Según Lafaurie, este sería el tercer intento del presidente Gustavo Petro por implementar un mecanismo de expropiación exprés.
«El hoy presidente, aunque ofreció comprar la necesaria para reforma agraria y firmó con Fedegán un acuerdo con ese propósito, no abandona su discurso activista contra los propietarios legítimos, ni los intentos por disponer de un mecanismo de expropiación administrativa sumario», señaló en su más reciente columna, titulada «A Trump… hay que creerle».
Lafaurie sostuvo que la prioridad del Gobierno debería ser la seguridad y la protección de los desplazados antes que la redistribución de tierras. «Los 40.000 desplazados no están pidiendo tierra, muchos ya la tienen y están más preocupados por su seguridad y su vida, por no perder lo que ya poseen», explicó.
El dirigente de Fedegán propuso una alternativa al modelo de expropiación: «Si dentro de los planes de recuperación se necesitan tierras, que no sean desnudas, sino con proyectos productivos, asistencia técnica, vías, escuelas, centros de salud y crédito. Ahí están las de la coca, no las de los campesinos obligados a sembrarla», puntualizó.
Con estas declaraciones, Lafaurie deja clara su postura frente a dos de los temas más sensibles en la agenda nacional: la viabilidad de la paz con el ELN y el futuro de la política de tierras del Gobierno Petro.


