El presidente ejecutivo de Fedegán y miembro de la mesa de diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), José Félix Lafaurie Rivera, confirmó que no participará en una eventual reunión entre las delegaciones del Gobierno y el grupo armado en Venezuela, que podría realizarse en enero.
Aunque no se ha definido una fecha oficial para el encuentro, Lafaurie fue enfático al señalar su ausencia si este llega a concretarse próximamente. «En caso de que sea este mes y en Venezuela, yo no estaré acompañando a la delegación», afirmó en declaraciones recientes.
El dirigente gremial señaló que el proceso de diálogo continúa en un estado de incertidumbre, marcado por las tensiones que llevaron a su congelamiento. “No está definida, por parte de las delegaciones, un nuevo encuentro para tratar de superar aquellos elementos sobre los cuales se terminó congelando el diálogo con el Ejército de Liberación Nacional”, expresó.
Críticas al proceso de paz
Lafaurie, reconocido por sus posturas críticas hacia los grupos armados ilegales, ha cuestionado abiertamente la viabilidad de un acuerdo final con el ELN bajo el actual Gobierno. En una de sus columnas, resaltó la aparente falta de voluntad del grupo insurgente para alcanzar un pacto definitivo.
«En cuanto al proceso con el ELN, con diálogos avanzados, persiste la puja entre un Gobierno afanado por mostrar resultados y una guerrilla que ya anunció públicamente que no firmará un Acuerdo Final con este Gobierno. Entonces…, ¿a qué jugamos?”, escribió el líder gremial.
Lafaurie también aprovechó para recalcar la necesidad de abordar la raíz de la violencia en el país, señalando al narcotráfico como el principal factor desestabilizador. En uno de sus escritos, recordó el caso de Cristian Serrano, un ganadero santandereano secuestrado, para ejemplificar el impacto de los grupos armados en la seguridad rural.
«La paz en Colombia no se alcanza solo con el deseo, porque la violencia en todas sus formas, con el narcotráfico como factor desencadenante, nos llevaron a una realidad de inseguridad que afecta a millones en campos y ciudades», manifestó.
Un llamado al Gobierno y a los grupos armados
Lafaurie no solo cuestionó la estrategia del Gobierno, sino también las acciones de los grupos armados, incluido el ELN, a quienes acusa de mantener prácticas como el secuestro, la extorsión y el reclutamiento de menores mientras se sientan a dialogar. «Así sea una voz en el desierto, sigo exigiendo la inmediata liberación de los secuestrados y rechazando el doble rasero de los grupos ilegales», puntualizó.
La ausencia de Lafaurie en un posible nuevo encuentro plantea interrogantes sobre el futuro de las negociaciones y la postura del sector gremial frente a un proceso de paz que sigue siendo incierto. Mientras tanto, el país espera definiciones clave que puedan destrabar un diálogo que promete, pero no avanza.


