El segundo informe de Magdalena Joven evidencia el bajo rendimiento de Ingrid Aguirre en la Cámara de Representantes, ubicándola entre las legisladoras con menor impacto en el departamento.
El reciente informe de gestión legislativa publicado por Magdalena Joven ha encendido las alarmas sobre la baja efectividad de algunos senadores y representantes en el departamento. En el análisis que mide la gestión de los representantes a la Cámara, Ingrid Aguirre, del movimiento Fuerza Ciudadana, obtuvo un puntaje de solo 13%, posicionándola entre los parlamentarios con menor desempeño.
Según el informe, Holmes Echeverría lidera el ranking de gestión en la Cámara con un destacado 35%, seguido de Sandra Ramírez, quien alcanzó el 24%. Por su parte, la media de gestión departamental se ubicó en un 20%, una cifra que supera ampliamente la calificación de Aguirre, poniendo en evidencia un desempeño considerablemente inferior al esperado.

Desde su inicio en el cargo, la representante solo ha convocado una audiencia pública, realizada en septiembre de 2023, sobre el alumbrado público en Plato, Magdalena, un asunto importante, pero que dista mucho de abordar los desafíos de fondo que enfrenta el departamento. Además, su participación en el proceso legislativo se ha reducido a dos ponencias de ley: una sobre las salinas marítimas de Manaure y otra sobre el presupuesto general de la nación para 2024. Sin embargo, su falta de iniciativa para intervenir en los asuntos estructurales más graves deja mucho que desear.
En el terreno del control político, Aguirre cuenta con solo seis intervenciones, cinco de ellas en comisión y una en plenaria, un esfuerzo insuficiente ante las necesidades urgentes de la región. A nivel de proyectos de ley, la situación es aún más preocupante: de 15 proyectos radicados, dos han sido retirados y ninguno ha sido aprobado. Siete están en trámite y seis más se encuentran archivados.

La gestión de Aguirre refleja una desconexión con los problemas críticos de la región. Temas como la construcción de vías terciarias para mejorar la movilidad en zonas rurales, la solicitud de un sistema de acueducto y alcantarillado que garantice agua potable a toda la población, y la mejora del Plan de Alimentación Escolar, han sido prácticamente ignorados.


