Hospital de Plato: la peligrosa herencia sanitaria del modelo Fuerza Ciudadana

Un informe técnico expuso graves fallas en el hospital de Plato, Magdalena: instrumentos quirúrgicos oxidados, falta de personal y colapso en urgencias. La crisis destapa el deterioro del sistema de salud bajo el modelo político de Fuerza Ciudadana.

La fachada del hospital de Plato oculta una realidad indignante que retrata con crudeza el colapso del sistema de salud departamental bajo la administración de Fuerza Ciudadana. Lo que debería ser un centro asistencial digno se ha convertido en un escenario donde la improvisación, la falta de control y el abandono institucional ponen en riesgo la vida de cientos de pacientes cada mes.

Una denuncia ciudadana destapó lo que muchos trabajadores en silencio han soportado durante años: cirugías con instrumentos oxidados, uso de taladros de carpintería en procedimientos ortopédicos, insumos quirúrgicos insuficientes y una infraestructura en ruinas. El informe técnico realizado tras la alerta confirma que el quirófano no cumple con las mínimas condiciones de asepsia ni seguridad, y que la crisis no es nueva, sino consecuencia de una gestión política que prioriza el discurso sobre la inversión real.

Personal insuficiente y urgencias colapsadas: síntomas de un sistema quebrado

La red hospitalaria del Magdalena, controlada por Fuerza Ciudadana, opera con graves vacíos estructurales. En Plato, la escasez de personal médico es alarmante: en turnos nocturnos no hay médicos generales ni enfermeras profesionales, dejando pacientes postquirúrgicos en manos de auxiliares, mientras los especialistas solo atienden bajo disponibilidad.

El servicio de urgencias también está desbordado. Pacientes que deberían ser trasladados a hospitalización permanecen hasta 19 días en camillas o sillas por falta de camas, saturando el sistema y comprometiendo la atención de nuevos casos. A esto se suma la falta de baños en el área quirúrgica y la inexistencia de señalización de zonas restringidas, fallas que evidencian una preocupante negligencia administrativa.

Estos hallazgos revelan un modelo de gestión sanitaria que, más que soluciones, ha generado un retroceso profundo en la calidad de los servicios médicos. La crisis del hospital de Plato no es un hecho aislado, sino la prueba de que el control político sobre la salud pública ha tenido consecuencias reales, medibles y peligrosas para la población.

Compartir:

Suscribirse

Últimas noticias

Relacionadas

Carlos Pinedo acelera la entrega de obras y transforma barrios de Santa Marta

Canchas, parques, vías pavimentadas y obras de movilidad fueron...

Palmor lleva a la CIDH disputa por tierras en la Sierra Nevada

Las Juntas de Acción Comunal y Cafeteros Ancestrales denuncian...

Carlos Caicedo llega a juicio por escándalo de las ludotecas fantasma y el CDI de Bonda

La audiencia preparatoria de juicio avanza en Bogotá dentro...

Carlos Pinedo entrega nueva calle pavimentada en el barrio Simón Bolívar

La Alcaldía de Santa Marta inauguró una nueva obra...