El megaproyecto impulsado por la Alcaldía, en cabeza de Carlos Pinedo Cuello, busca solucionar de forma definitiva el acceso al agua para miles de familias samarias.
La ciudad de Santa Marta se acerca a uno de los anuncios más esperados en materia de servicios públicos. El alcalde Carlos Pinedo Cuello confirmó que en los próximos días iniciará el proceso de contratación para la construcción de la Planta de Tratamiento de Agua Potable El Curval, una obra clave para enfrentar el histórico déficit de abastecimiento.
El mandatario destacó que este proyecto hace parte de una apuesta estructural para transformar la ciudad. “Este es un año de resultados. Estamos cumpliendo el compromiso adquirido desde el 1 de enero de 2024 con obras que marcarán un antes y un después”, afirmó.
Una inversión sin precedentes para el agua en la ciudad
La Planta El Curval contará con una inversión superior a los 890 mil millones de pesos, recursos respaldados por el cupo crédito aprobado por el Concejo Distrital de Santa Marta. Según explicó el alcalde, este respaldo financiero ha permitido avanzar en proyectos estratégicos que hoy empiezan a materializarse.
Pinedo Cuello también reconoció el papel de los concejales en la aprobación de herramientas financieras que hoy se traducen en obras concretas. “Aquí están los recursos reflejados en inversiones reales para la ciudad, especialmente en esta megaobra que garantizará agua potable”, indicó.
Impacto directo en la calidad de vida de los samarios
La Planta de Tratamiento El Curval tendrá una capacidad estimada de 800 litros por segundo, lo que permitirá mejorar significativamente el suministro de agua en toda la ciudad. Este avance beneficiará a miles de hogares que históricamente han enfrentado dificultades en el acceso al servicio.
El proyecto se enmarca dentro de una estrategia más amplia que incluye inversiones en acueducto, saneamiento básico y más de 87 frentes de obra en programas como Obras Barriales y Transformando Mi Barrio.
Con este anuncio, la administración distrital reafirma su compromiso de dar solución a uno de los problemas más críticos de Santa Marta, apostándole a garantizar un servicio digno y continuo que impacte directamente la calidad de vida de sus habitantes.


