La OMS explicó que el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius habría comenzado antes del embarque en Argentina. La cepa Andes y el contacto estrecho entre pasajeros encendieron las alertas sanitarias internacionales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) entregó nuevos detalles sobre el brote de hantavirus registrado en el crucero de expedición MV Hondius, embarcación que permanece bajo vigilancia sanitaria luego de que varios de sus ocupantes resultaran contagiados con la peligrosa enfermedad viral.
De acuerdo con la doctora Maria Van Kerkhove, directora de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias de la OMS, la hipótesis más fuerte apunta a que el denominado “paciente cero” contrajo el virus antes de abordar el barco en territorio argentino.
El caso corresponde a un ciudadano neerlandés que viajó por varios países de Sudamérica junto a su esposa antes de embarcar el 1 de abril en Ushuaia, Argentina. Cinco días después del inicio del viaje marítimo, el hombre comenzó a presentar síntomas como fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve, evolucionando posteriormente hacia una grave dificultad respiratoria que provocó su fallecimiento el 11 de abril.
La teoría del contagio fuera del crucero
Los expertos de la OMS consideran que el contagio pudo ocurrir durante actividades de observación de aves y fauna silvestre realizadas por el pasajero en Argentina, donde habría tenido contacto con saliva o excrementos de roedores infectados.
La investigación epidemiológica se centra especialmente en la cepa Andes, una variante agresiva del hantavirus presente en Argentina y Chile. Esta cepa es una de las pocas en el mundo con evidencia científica de transmisión limitada entre personas mediante contacto estrecho.
Ese comportamiento explicaría el posterior contagio de la esposa del paciente, quien compartía camarote con él y falleció días después, el pasado 26 de abril.
Además, el corto tiempo entre el embarque y la aparición de síntomas refuerza la teoría de que el hombre ya estaba infectado antes de subir al crucero, teniendo en cuenta que el periodo de incubación del hantavirus puede extenderse entre una y seis semanas.
Evacuación y rastreo internacional
Aunque inicialmente se evaluó la posibilidad de presencia de roedores dentro del barco, la tripulación negó haber detectado señales de infestación, fortaleciendo así la hipótesis del contagio externo.
Actualmente, la OMS mantiene como prioridad la evacuación de los pasajeros enfermos, el rastreo epidemiológico de quienes ya desembarcaron y la implementación de cuarentenas preventivas para evitar que la cepa Andes llegue a nuevos territorios de África o Europa.
Las autoridades sanitarias internacionales continúan monitoreando la situación debido al riesgo de propagación en espacios cerrados y al antecedente poco común de transmisión entre humanos asociado a esta variante del virus.


