Un informe diagnóstico presentado por el agente especial Edwin Palma tras la intervención de Air-e en septiembre de 2024 revela un deterioro patrimonial severo, con pérdidas acumuladas y un desbalance financiero crítico.
Entre los principales hallazgos destacan contratos de energía incumplidos, desorden contable, baja ejecución de inversiones, recursos perdidos para la normalización eléctrica y constantes racionamientos presentados como “mantenimientos”.
La Superintendencia de Servicios Públicos busca implementar medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad de la empresa y mejorar la calidad del servicio a los usuarios.


