Leonor González Mina, conocida como La Negra Grande de Colombia, falleció a los 90 años en Cali. Reconocida por su contribución al folclor y su activismo afrocolombiano, deja un legado artístico imborrable.
Leonor González Mina, conocida como La Negra Grande de Colombia, falleció a los 90 años en un hogar geriátrico de Cali. Nacida en el corregimiento de Robles, Jamundí, en el Valle del Cauca, se convirtió en una figura emblemática de la música y cultura colombiana. Su vida estuvo marcada por una pasión inquebrantable por el arte, la defensa de los derechos afrocolombianos y el compromiso con su país.
Desde sus inicios en Bogotá, González Mina demostró un talento excepcional que la llevó a destacar como bailarina y cantante. Junto a la también pionera Delia Zapata Olivella, llevó las manifestaciones artísticas de Colombia a escenarios internacionales, recorriendo Europa y la Unión Soviética. En su carrera, grabó más de 30 discos que incluyeron éxitos como «Campesino de Ciudad», «Mi Buenaventura» y «Yo me llamo cumbia».
Además de su impacto en la música, Leonor incursionó en la televisión como actriz y recibió numerosos reconocimientos, como los premios Andrés Bello y la Orden Simón Bolívar. Su legado no se limitó al ámbito artístico; en 1998, fue elegida representante a la Cámara por Bogotá y más adelante dedicó su vida a labores sociales en su tierra natal.
Su trayectoria también estuvo marcada por momentos personales difíciles, como la pérdida de su hijo mayor, Candelario Cabezas, en Italia. Pese a las adversidades, González Mina se mantuvo como una figura activa y respetada hasta sus últimos años, recibiendo homenajes en eventos como el Festival Petronio Álvarez.
Con su partida, Colombia pierde una de sus voces más representativas, un símbolo de identidad cultural y un ejemplo de lucha y dedicación.


