Antiguos dirigentes del movimiento naranja, como Andrés Correa y Hugo Paternina, rompen el silencio y acusan a Fuerza Ciudadana de imponer miedo, intolerancia y traición a sus propios fundadores.
El silencio terminó. Exdirigentes que durante años respaldaron el proyecto político de Carlos Caicedo hoy alzan la voz para denunciar lo que califican como una “deriva autoritaria” dentro de Fuerza Ciudadana. Andrés Correa y Hugo Paternina, dos antiguos miembros del movimiento naranja, aseguran que el espacio que alguna vez representó la esperanza de cambio en el Magdalena se convirtió en un aparato dominado por el miedo y la intolerancia ideológica.
Correa, exsecretario de Promoción Social y de Equidad en la Gobernación del Magdalena, señaló que Fuerza Ciudadana “pasó de ser un sueño colectivo a un proyecto que castiga el pensamiento independiente”. Denunció que se premia a recién llegados y se margina a quienes ayudaron a construir el movimiento desde sus cimientos.
El analista político Hugo Paternina también denunció ataques personales desde sectores del caicedismo, luego de conformar el Colectivo Con Autonomía y Sin Permiso. “Jamás he tenido vínculos con el narcotráfico. Lo he rechazado toda mi vida”, escribió en su cuenta de X, en respuesta a señalamientos provenientes del movimiento naranja.
Ambos coinciden en que Fuerza Ciudadana vive una crisis de identidad sin precedentes, marcada por contradicciones éticas, alianzas con sectores que antes se criticaban y una cultura interna de persecución que, según ellos, silenció a muchos militantes. Lo que alguna vez fue un símbolo de renovación política hoy parece naufragar entre el sectarismo y el desencanto.


