El Gobierno nacional aprobó el CONPES 4159 que garantiza la construcción de dos plantas desalinizadoras, con una inversión de $786 mil millones, para asegurar agua potable sostenible en Santa Marta y Taganga.
La solución estructural a la crisis hídrica de Santa Marta comienza a materializarse. El alcalde Carlos Pinedo Cuello logró que el Gobierno nacional aprobara el documento CONPES 4159, que garantiza la construcción de dos plantas desalinizadoras con una inversión de $786 mil millones. Esta hoja de ruta, avalada por el DNP, MinVivienda y MinHacienda, representa uno de los proyectos más ambiciosos en materia de agua potable en la historia de la ciudad.
La primera planta estará ubicada en la zona sur turística y tendrá una capacidad de 600 litros por segundo, convirtiéndose en una fuente alternativa clave para atender la creciente demanda urbana. La segunda se construirá en Taganga, con capacidad de 27 litros por segundo, enfocada en resolver las necesidades del corregimiento, que enfrenta dificultades constantes de abastecimiento.
Infraestructura estratégica para garantizar el agua a largo plazo
El proyecto se desarrollará en varias etapas: diseño de la captación de agua marina, implementación de ósmosis inversa, construcción de tanques, redes de distribución y uso de energías limpias. Además, se contempla la importación de equipos especializados y la ejecución de obras marinas y civiles.
Con estas dos plantas, Santa Marta podrá asegurar agua potable para más de 766 mil habitantes proyectados para 2030, incluyendo población flotante y turística. Esta iniciativa se articula con el Plan de Desarrollo Distrital “Santa Marta 500+” y el Plan Nacional de Desarrollo, posicionando a la ciudad como pionera en soluciones sostenibles para enfrentar el cambio climático y la escasez hídrica.


