Con 211 obras contratadas y 43 terminadas, la administración de Carlos Pinedo acelera proyectos viales, de alcantarillado, saneamiento y escenarios deportivos en distintos barrios de Santa Marta, apostándole a responder las críticas con resultados visibles.
Mientras las críticas siguen marcando el debate político en Santa Marta, en las calles de muchos barrios el ruido de las máquinas y el concreto parece contar otra historia. A mitad de su gobierno, el alcalde Carlos Pinedo Cuello asegura que su administración ya suma 211 obras contratadas y 43 terminadas, en una apuesta que busca recuperar sectores históricamente olvidados y responderle a una ciudad cansada de promesas.
Las obras avanzan en vías, colectores sanitarios, alcantarillado, escenarios deportivos y proyectos barriales que hoy impactan tanto la zona urbana como rural del Distrito. En barrios como Las Malvinas, Bastidas, La Paz y San Pablo, los habitantes ven cómo sectores que durante años estuvieron abandonados finalmente reciben inversión pública.
La administración distrital sostiene que gran parte de las intervenciones forman parte del programa “Transformando Mi Barrio”, estrategia con la que actualmente se ejecutan 115 obras barriales. Según explicó el mandatario, no solo se trata de pavimentar calles, sino también de cambiar redes de acueducto y alcantarillado en comunidades donde el deterioro llevaba décadas sin atención.
“Mira Las Malvinas, ¿quién había invertido en Las Malvinas? Estos son hechos, son realidades, no maquillaje”, expresó Pinedo durante uno de los recorridos de inspección.
Entre las obras ya entregadas aparecen parques, placas huella, salones comunales y escenarios recreodeportivos. El parque de Altos de Bahía Concha, la cancha del barrio La Esperanza y pavimentaciones en El Pradito y Nueva Mansión hacen parte de las intervenciones terminadas por la Alcaldía.
Vías, colectores y saneamiento: la apuesta más fuerte del gobierno
Uno de los puntos donde la administración busca mostrar mayores resultados es la recuperación vial. Con inversiones cercanas a los 28 mil millones de pesos, el Distrito avanza en trabajos sobre corredores estratégicos como la carrera Séptima y la calle 22.
El alcalde insiste en que no se trata de simples reparcheos. “Aquí estamos haciendo la placa completa”, afirmó, al defender las intervenciones que buscan mejorar la movilidad y recuperar vías deterioradas durante años.
A esto se suma el programa de tapahuecos con el que se proyecta intervenir 501 puntos críticos en la ciudad, además de futuras obras en El Rodadero, donde se contempla la recuperación del espacio vehicular en la carrera Primera.
Pero quizás uno de los retos más complejos sigue siendo el saneamiento básico. La administración avanza en proyectos como el colector Bellavista, que ya alcanza un 75 % de ejecución, y el colector Pescaíto, que registra un avance cercano al 90 %.
También se ejecutan obras relacionadas con la EBAR Norte y nuevos sistemas para disminuir los históricos rebosamientos de aguas residuales que afectan sectores como la Bahía, el Centro y Pescaíto.
En medio de cuestionamientos y presión política, el gobierno de Carlos Pinedo intenta consolidar un mensaje claro: responder con obras visibles y ejecución en las calles. Y aunque las críticas no desaparecen, en varios barrios samarios las comunidades empiezan a medir esta administración no por los discursos, sino por las obras que hoy sí ven avanzar frente a sus casas.


