Cada 10 de septiembre el mundo recuerda la importancia de hablar sobre salud mental y romper los silencios que pueden costar vidas. En Santa Marta, la psicóloga Laura Padilla Latorre hace un llamado a la acción.
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la voz de especialistas en salud mental cobra especial relevancia para recordar que detrás de cada estadística existe una historia humana. La psicóloga Laura Padilla Latorre explicó que esta fecha no es solo conmemorativa, sino una oportunidad para visibilizar el dolor emocional, promover la empatía y fortalecer las redes de apoyo.
“Muchas veces las señales de alarma están frente a nosotros, pero no sabemos reconocerlas. Hablar de suicidio no incita a cometerlo, por el contrario, abre caminos de esperanza y brinda la posibilidad de buscar ayuda a tiempo”, señaló Padilla Latorre.
En Colombia, según cifras recientes de salud pública, los intentos de suicidio han aumentado en adolescentes y jóvenes, una realidad que exige estrategias comunitarias más sólidas. Frente a este panorama, la especialista subrayó la importancia de la escucha activa y libre de juicios. “No se trata de dar consejos rápidos, sino de acompañar desde la empatía. Una conversación puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, puntualizó.
La fecha, instaurada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS), busca generar conciencia global y reducir los índices de mortalidad por esta causa. En este sentido, Padilla Latorre recordó que en Santa Marta existen líneas de atención psicológica gratuitas y que pedir ayuda es un acto de valentía, no de debilidad.
“Prevenir el suicidio es tarea de todos: familias, instituciones educativas, medios de comunicación y gobiernos. Hablar de salud mental debe dejar de ser un tabú y convertirse en una prioridad social”, concluyó.


