Una investigación exclusiva de La FM revela testimonios, chats y denuncias penales de mujeres que acusan a Carlos Caicedo y a miembros de Fuerza Ciudadana de presunto acoso sexual y abuso de poder en el Magdalena.
Las recientes denuncias por presunto acoso sexual y abuso de poder que rodean a Carlos Caicedo, exgobernador del Magdalena y actual aspirante presidencial, vuelven a poner en el centro del debate público las prácticas internas de los movimientos políticos regionales y los vacíos institucionales frente a la protección de las mujeres. La información, revelada en una investigación exclusiva de La FM, ha generado un fuerte impacto nacional por su alcance político y social.
Según lo publicado por La FM, al menos cuatro mujeres decidieron entregar testimonios respaldados con chats, documentos y denuncias penales, en los que relatan presuntas conductas reiteradas de acoso dentro del entorno de Fuerza Ciudadana. Los relatos coinciden en un patrón: el uso del poder político y administrativo como mecanismo de presión para obtener favores sexuales o ejercer control laboral sobre mujeres que aspiraban a cargos o ascensos.
Poder, silencios y responsabilidades políticas
Más allá de los señalamientos individuales, la investigación de La FM plantea interrogantes de fondo sobre la responsabilidad política y ética de los liderazgos que, pese a conocer las denuncias, habrían permitido que los señalados continuaran ocupando cargos de relevancia. La respuesta de Caicedo, quien atribuye las acusaciones a ataques políticos, traslada ahora el escenario a la Fiscalía General de la Nación, entidad que deberá determinar el alcance penal de los hechos.
El caso no solo pone en entredicho a un proyecto político específico, sino que reabre el debate sobre el uso del poder como herramienta de intimidación, la revictimización y las dificultades que enfrentan las mujeres para denunciar en territorios donde las estructuras políticas mantienen un control prolongado.


