La Defensoría del Pueblo alertó sobre la crisis humanitaria en comunidades indígenas de Aracataca, Magdalena, tras enfrentamientos entre el Clan del Golfo y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, situación también denunciada por el cabildo arhuaco.
La Defensoría del Pueblo hizo un llamado urgente a la apertura de un corredor humanitario en la zona rural de Aracataca, Magdalena, tras los enfrentamientos armados que en los últimos días han dejado civiles heridos y graves afectaciones a comunidades indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta. La entidad también insistió en la necesidad de que los grupos armados cesen las hostilidades y excluyan a la población civil del conflicto.
Según informó el organismo, los combates se han registrado en inmediaciones del sector conocido como Cerro Azul, en la parte alta de la comunidad indígena Serankwa, donde desde el pasado 17 de febrero se vienen presentando confrontaciones intermitentes entre el Clan del Golfo (EGC) y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Como consecuencia de los enfrentamientos del 6 y 7 de marzo, la Defensoría confirmó que un miembro del pueblo indígena arhuaco murió tras la explosión de una granada y al menos seis civiles resultaron heridos, entre ellos un niño de seis años, quienes requieren atención médica urgente.
Denuncia de autoridades indígenas
La alerta del organismo coincide con las denuncias realizadas por el cabildo gobernador arhuaco del Magdalena y La Guajira, Luis Enrique Salcedo Zalabata, quien advirtió que las comunidades indígenas de los sectores de La Fuente y Serankwa, en la cuenca del río Aracataca, están viviendo momentos de alta tensión debido a la cercanía de los combates.
De acuerdo con el líder indígena, las autoridades tradicionales han recibido reportes desde las comunidades sobre explosiones, disparos y la presencia constante de actores armados cerca de viviendas y espacios comunitarios. La situación se agrava porque la movilidad en el territorio está restringida, lo que ha impedido evacuar a los heridos hacia centros de salud.
Además de las personas lesionadas, las comunidades han reportado daños en viviendas, pérdida de animales de cría y afectaciones a bienes de las familias indígenas. También existe preocupación por el paradero de algunas personas cuyo estado aún no ha podido ser confirmado debido a las dificultades de comunicación con el territorio.
Riesgos de confinamiento y desplazamiento
La Defensoría del Pueblo advirtió que la situación podría derivar en confinamiento o desplazamiento forzado de las comunidades indígenas si continúan los enfrentamientos. La entidad recordó que estos riesgos ya habían sido advertidos en la Alerta Temprana Estructural 020 de 2025, relacionada con la situación de seguridad en la Sierra Nevada.
Por esta razón, el organismo solicitó a los grupos armados permitir la habilitación de un corredor humanitario libre de minas antipersonal que facilite el ingreso de misiones humanitarias y el traslado de los heridos a centros médicos.
Asimismo, la Defensoría pidió a las autoridades nacionales y territoriales activar planes de contingencia y coordinar acciones con la Unidad para las Víctimas, con el fin de atender posibles emergencias humanitarias.
Mientras tanto, comunidades indígenas, incluidos niños, adultos mayores y mujeres embarazadas, permanecen en medio del conflicto armado, con restricciones para movilizarse y acceder a alimentos o atención médica, lo que mantiene en alerta a las autoridades tradicionales y a los organismos de derechos humanos.


