La entidad ambiental reiteró la suspensión preventiva a Transdier S.A.S. tras el hundimiento parcial del ferry en Salamina, destacando riesgos para la seguridad y el ecosistema del río Magdalena.
Momentos de angustia vivieron pasajeros y trabajadores el pasado 27 de septiembre, cuando un fuerte vendaval provocó el hundimiento parcial de la parte trasera del ferry que conecta Puerto Las Carmelitas, en Salamina (Magdalena), con Puerto Giraldo (Atlántico). El incidente encendió las alarmas sobre los riesgos que implica operar sin los permisos legales requeridos.
La Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) recordó que, mediante la Resolución 3400 del 22 de agosto de 2025, ya había ordenado la suspensión preventiva de las actividades a Transdier S.A.S., empresa operadora del ferry. La medida se impuso debido a que la compañía no cuenta con el permiso de Ocupación de Cauce, un requisito indispensable para garantizar la seguridad fluvial y la protección ambiental.
Riesgos para la seguridad y el ecosistema
El incumplimiento de esta resolución incrementa los riesgos tanto para las personas como para el ecosistema del río Magdalena. La operación no autorizada puede generar impactos negativos en los recursos naturales y agravar la vulnerabilidad de la zona ribereña.
Corpamag reiteró que su objetivo principal es proteger la vida de los usuarios que a diario cruzan entre el Magdalena y el Atlántico, así como prevenir emergencias en una región altamente expuesta a fenómenos naturales. La entidad manifestó su disposición para brindar acompañamiento técnico y trabajar junto a las autoridades locales en la búsqueda de alternativas seguras y legales para restablecer el servicio fluvial.


