El cabildante advierte que la reducción afectaría la competitividad, el turismo y el crecimiento económico de la ciudad.
El concejal Pedro Gómez Añez expresó su profunda preocupación tras conocer el comunicado de la Aeronáutica Civil dirigido a la Alcaldía Distrital, en el que se advierte sobre la reducción de la pista de aterrizaje del aeropuerto Aeropuerto Internacional Simón Bolívar.
Según explicó el cabildante, la pista pasaría de 2.400 a 2.040 metros, una decisión que, a su juicio, limitaría la operación de aeronaves de mayor capacidad y pondría a Santa Marta en desventaja frente a otras ciudades del país. “Estaríamos condenados a tener un aeropuerto atrasado que frenaría el crecimiento de la ciudad”, afirmó.
Riesgos para el desarrollo económico
Gómez Añez insistió en que la reducción de la pista compromete seriamente las aspiraciones de la ciudad de consolidarse como destino turístico internacional. Señaló que un aeropuerto con limitaciones técnicas no permitiría la llegada de vuelos de largo alcance, afectando la competitividad en el mercado global.
Además, recordó que este tema ya había sido planteado en una mesa de conectividad realizada en Bogotá, donde se discutía la proyección de Santa Marta hacia sus 500 años. En ese escenario, advirtió sobre la necesidad de contar con una infraestructura aeroportuaria acorde con el crecimiento de la ciudad.
Llamado urgente a la Aeronáutica Civil
El concejal respaldó el llamado del alcalde Carlos Pinedo Cuello, quien junto a la Gobernación del Magdalena y la Cámara de Comercio solicitó una reunión urgente con la Aeronáutica Civil para que se expliquen técnicamente los alcances de esta decisión.
Asimismo, hizo un llamado a los diferentes sectores de la ciudad para unirse en defensa de una terminal aérea competitiva. Advirtió que la medida impactaría directamente a taxistas, agencias de viaje, operadores turísticos, guías y vendedores informales que dependen del flujo de visitantes.
“El aeropuerto no es solo un asunto de aerolíneas; es un motor económico. Limitar su capacidad es frenar oportunidades, inversión y empleo”, concluyó el concejal, reiterando su compromiso de defender los intereses de Santa Marta ante lo que calificó como un riesgo para el desarrollo futuro de la ciudad.


