Exclusiva ElArticulo.co | La experta advierte sobre empleo, regiones y el papel clave de empresas como Ecopetrol en el cambio hacia energías limpias
La transición energética global ya no es una posibilidad lejana, sino una realidad que empieza a impactar directamente a países como Colombia. Así lo advirtió Juliana Peña Niño, gerente para Colombia del Natural Resource Governance Institute, en entrevista exclusiva con ElArticulo.co, donde analizó los desafíos económicos, sociales y territoriales que implica este proceso.
“Este es un momento importante para el planeta y para países productores como Colombia”, aseguró la experta, al referirse al pronunciamiento de más de 50 estados que buscan avanzar en la reducción progresiva de petróleo, gas y carbón.
Peña Niño, fue enfática en que el país debe prepararse con una visión de largo plazo. “Esto tiene que ser un proceso de planeación en el corto, mediano y largo plazo”, explicó, destacando que Colombia depende en gran medida de los ingresos del sector extractivo.
Regiones y empleo: el mayor desafío
Uno de los puntos más sensibles es el impacto en las regiones productoras y en los trabajadores. “Se tiene que avanzar hacia una economía sostenible velando porque los trabajadores que tengan que salir de la actividad petrolera puedan reemplazar esas fuentes de trabajo”, señaló.
Además, insistió en que la transición debe ser justa: “Aquí hay una discusión sobre la justicia que tiene que suceder en estos procesos para que no se quede nadie atrás”.
Santa Marta, ejemplo de los retos territoriales
Durante la conversación, la experta hizo referencia a escenarios como Santa Marta, donde se evidencian múltiples desafíos. “La transición energética trae nuevos escenarios y nuevas actividades ligadas a las energías limpias, que pueden generar empleos verdes”, afirmó.
Sin embargo, también subrayó la necesidad de fortalecer otros sectores como el turismo, garantizando que el desarrollo económico vaya de la mano con el bienestar de las comunidades.
Empresas estatales y el rol del Estado
Peña Niño también destacó el papel de las empresas petroleras estatales, que representan cerca del 50% de la producción mundial. “Si no están sentadas en la mesa, difícilmente una hoja de ruta se pueda concretar”, advirtió.
En el caso colombiano, mencionó a Ecopetrol como un actor clave que deberá transformarse para adaptarse a un escenario donde los combustibles fósiles perderán protagonismo.
Asimismo, recalcó que el Estado tiene la responsabilidad de liderar este proceso mediante una política pública sólida: “Tiene que ser una apuesta de largo aliento que supere los periodos de gobierno”.
Un cambio que empieza hoy
Finalmente, la experta reiteró que aunque los resultados no serán inmediatos, las decisiones deben tomarse desde ahora. “Estas son discusiones que tienen que comenzar ya, pero que no van a suceder mañana”, concluyó.
Colombia enfrenta así el reto de transformar su modelo económico sin comprometer el empleo ni el bienestar de sus regiones, en un proceso que definirá su futuro en las próximas décadas.


